EN LA LONA

Para el gran formato, las lonas vinílicas son una de las alternativas que tienen diversas ventajas a la hora de utilizarlas.

En cuanto a tamaños, apenas hay limitaciones y se pueden fabricar tan grandes como se quiera.


Las lonas publicitarias son uno de los soportes preferidos por los anunciantes a la hora de realizar sus campañas en la vía pública. La lona es una tela fuerte varios usos y hay varios tipos de estas telas, cada una con sus propiedades especiales.
Las hay impermeables, ignifugas y de impresión, que son las que se usan en publicidad, que tienen muchas ventajas frente a otros soportes publicitarios.
Entre sus ventajas están la durabilidad, ya que en muchas ocasiones son bastante más duraderas que los tradicionales carteles de papel o cartón. En esa línea, su composición hace de las lonas publicitarias un material resistente al agua y a las inclemencias del tiempo. Pocos anuncios callejeros resistirían tan bien un día de lluvia.
Dada su calidad, tienen una mejor apariencia que otros soportes, lo que hace que se perciban más “prestigiosas”. Además, la calidad de impresión es buena, pudiendo conseguirse excelentes resoluciones de imagen incluso a grandes tamaños y su instalación es sencilla, ya que no tienen que pegarse, sino colgarse. Eso las hace también más fáciles de retirar y trasladarlas.
En cuanto a tamaños, apenas hay limitaciones y se pueden fabricar tan grandes como se quiera. De hecho, las hay que cubren la fachada de todo un edificio, beneficiando la atención del público.
Las lonas publicitarias van bien tanto en exteriores como en interiores, en lugares fijos o móviles y entre los tipos existentes se destacan las Front; backlite o traslucidas; mesh o reticuladas; blackout o doble cara; reflejantes; polilonas, y fluorescentes. Cada una de ellas tiene características que las hacen idóneas según la situación.

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