LA TECNOLOGÍA SE VUELVE FLEXIBLE

Modelos como servicio ganan terreno ante el avance de IA y datos; según Rodrigo López, de Ricoh Argentina, permiten equilibrar capacidad, costos y gestión.

Las empresas avanzan hacia modelos tecnológicos más flexibles y escalables para gestionar su infraestructura IT, impulsadas por la aceleración de la inteligencia artificial (IA), el crecimiento de los datos y la evolución de las formas de trabajo. Según la última previsión de Gartner, de octubre de 2026, el gasto mundial en IT alcanzaría los US$ 7,35 billones en 2027, un 15% más que en 2026, con las inversiones en infraestructura para IA, servicios en la nube y software avanzado entre los principales motores de esa expansión.
El desafío para las organizaciones es contar con recursos capaces de responder a nuevas demandas sin que cada cambio implique una inversión de gran escala o una mayor complejidad operativa, en un contexto de presión sobre los costos de equipamiento y componentes. Una de las tendencias que responde a esta necesidad es IT as a Service (ITaaS), un modelo que permite acceder a capacidades y servicios tecnológicos según los requerimientos de cada empresa, con esquemas que integran equipamiento, soporte, actualizaciones y administración. Entre estas alternativas se encuentra Device as a Service (DaaS), que combina dispositivos con servicios de gestión durante todo su ciclo de vida.
El almacenamiento empresarial también refleja estos cambios. De acuerdo con la actualización de octubre de IDC, el mercado mundial de sistemas externos de almacenamiento alcanzó los US$ 10.300 millones en el segundo trimestre de 2026, con un crecimiento interanual del 33,7%, impulsado por el aumento de los precios de los componentes, la renovación de sistemas existentes y las demandas asociadas con la IA.

Cambio de enfoque
En ese marco, la escalabilidad aparece como uno de los principales atributos de los modelos como servicio, que permiten ajustar los recursos sin iniciar un nuevo proceso de adquisición ante cada requerimiento y pueden facilitar la planificación presupuestaria, aunque su conveniencia depende de las condiciones de contratación, los niveles de servicio y las particularidades de cada organización.
El cambio de enfoque alcanza también a las áreas de TI, que al destinar gran parte de sus recursos a tareas operativas disponen de menos tiempo para iniciativas vinculadas con la innovación, la automatización y la seguridad. Los servicios gestionados pueden simplificar esa operación y trasladar parte de las responsabilidades a especialistas externos, sin perder visibilidad ni control. En el mercado argentino, donde las decisiones de inversión en IT están condicionadas por la planificación presupuestaria, la posibilidad de adaptar recursos y servicios a la evolución de cada negocio adquiere especial relevancia.
“Modernizar la infraestructura tecnológica no significa solamente incorporar nuevos equipos, sino evaluar cómo acompañar las necesidades actuales y futuras del negocio. El desafío es evitar que la tecnología se convierta en una estructura rígida que limite el crecimiento.”, señaló Rodrigo López, Senior Sales Manager de Ricoh Argentina.