ELEGIR LA LUZ

La iluminación es parte de la experiencia del observador que puede ser mejorada teniendo en cuenta algunos conceptos técnicos.

La elección de la iluminación es importante sobre todo cuando se trata de destacar los objetos y generar un entorno agradable para el espectador. Esto se puede lograr al elegir lámparas con un índice de reproducción cromática perfecto y con la adecuada configuración de la temperatura de color que ilumina al sujeto como con la relación de luminosidad entre él y el fondo.
En cuanto a la percepción de los colores, los extremos cálidos y fríos en la temperatura de color de la luz empleada para la iluminación resultan desfavorecedores, siendo los valores comprendidos entre los 3.500 y los 5.000 grados kelvin los más aconsejables, en especial la configuración de 4.000, que se muestra como la más apropiada.
Por ejemplo, la temperatura de color de la iluminación empleada en una muestra de arte es muy importante a la hora de percibirlas. Cuando se experimenta la contemplación de una pintura, se percibe de forma individual varias características que, en su conjunto, permiten elaborar un juicio estético sobre la obra, que determinan la percepción de los colores de la obra.
La consideración de características como percepción de obra/entorno; percepción del fondo; calidez de los colores, cálidos o fríos; viveza de los colores, intensos o apagados; brillo de los colores, oscuros o brillantes; y la apreciación estética general del color, son condicionadas por el tipo de iluminación que afecte la obra y su entorno, y en particular, la temperatura de color empleada en el diseño de iluminación escogido.
Si bien es cierto que la iluminación influye en la apreciación de la obra, la luminosidad del fondo, del espacio percibido visualmente al observarla, apenas tiene connotaciones estéticas para con la percepción, siendo la luz que incide directamente sobre la pintura expuesta la que supedita la apreciación de los colores.
Además, se debe considerar la decoloración que puede sufrir la pintura ante la exposición prolongada a la luz. El espectro visible de algunas fuentes de luz, los extremos de onda más corta y larga favorecen el deterioro de los colores de la obra y por lo tanto, empeoran su percepción.
Las lámparas led, con emisión de ultravioletas e infrarrojos nula, o filtros que retengan estas radiaciones, son la mejor forma para evitar el deterioro de la obra por la acción de la luz, y asegurar así una experiencia fidedigna.