Los mupis y pórticos digitales transforman la comunicación visual urbana y multiplican las formas de llegar al público.
La vía pública se ha convertido en un gran soporte de comunicación visual. Entre los recursos más utilizados destacan los mupis y pórticos digitales, que combinan diseño, tecnología y funcionalidad para captar la atención en entornos de alto tránsito.
Los mupis -proviene del inglés MUPI, sigla de Mobiliario Urbano Para la Información- son paneles verticales que se integran al mobiliario urbano. Pueden mostrar carteles estáticos o pantallas LED con imágenes dinámicas y actualizables. Su principal ventaja es la cercanía con el peatón: funcionan como puntos de contacto directo entre las marcas o instituciones y el público que circula por veredas, estaciones o espacios comerciales.
Los pórticos digitales, en cambio, se instalan sobre avenidas o autopistas y están pensados para visibilidad a larga distancia. Ofrecen una estructura robusta y segura, con pantallas de alto brillo y gran formato. Son ideales para transmitir mensajes en tiempo real, información de tránsito o campañas de gran alcance.
Ambos recursos se adaptan a las nuevas necesidades de la comunicación urbana. Mientras los mupis aportan detalle y proximidad, los pórticos garantizan alcance y permanencia visual. Su incorporación en el paisaje urbano refuerza la identidad de las ciudades y amplía las posibilidades del mensaje digital.
En la era de la imagen en movimiento, mupis y pórticos son más que soportes publicitarios: se han convertido en plataformas activas de información, estética y conexión entre el espacio público y sus habitantes.




