LA GESTIÓN VISUAL CON MÁS CONTROL

Reglas, métricas y observación metodológicas redefinen las decisiones gráficas en las organizaciones.

Las organizaciones comienzan a gestionar la comunicación visual como un proceso gobernable, con criterios definidos y seguimiento sistemático. El enfoque se apoya en reglas comunes, métricas y responsables claros, en línea con prácticas empresariales que buscan reducir desvíos y asegurar coherencia visual en todos los puntos de contacto.
Este corrimiento hacia el control metodológico se vincula con los principios de gestión por procesos establecidos por la Organización Internacional de Normalización, especialmente a partir de la norma ISO 9001, que promueve la medición, trazabilidad y mejora continua aplicadas también a entornos gráficos y visuales.
En el plano local, trabajos desarrollados por el INTI en su área de procesos gráficos señalaron que la estandarización visual y las auditorías internas permiten disminuir errores, optimizar recursos y sostener niveles de calidad consistentes en cadenas productivas cada vez más complejas.
Desde el ámbito académico, equipos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA analizaron la incorporación de sistemas visuales integrados como parte de la gestión del diseño, donde la toma de decisiones gráficas se vincula con objetivos organizacionales y no solo con criterios estéticos.
La Asociación Argentina de Tecnología Gráfica observó que esta tendencia redefine el perfil profesional requerido por las empresas. La formación en gestión de calidad, control de procesos y sistemas visuales gana peso frente a modelos basados únicamente en la creatividad individual, consolidando un cambio estructural en el sector.