La capacitación especializada redefine el posicionamiento competitivo en la industria.
La educación en el sector se consolida como ventaja competitiva sectorial. Las organizaciones que invierten en formación específica logran diferenciarse más por conocimiento que por equipamiento. En un contexto donde la tecnología se vuelve accesible, el diferencial pasa por la capacidad técnica, estratégica y creativa de los equipos.
De acuerdo con el informe Future of Jobs 2023 del Foro Económico Mundial, las habilidades técnicas y cognitivas avanzadas ganan peso frente a la mera incorporación de tecnología. En sectores vinculados a diseño, impresión y producción gráfica, esta tendencia se traduce en mayor demanda de perfiles especializados y actualización permanente.
Según datos de UNESCO sobre educación técnica y profesional, los programas orientados a industrias específicas mejoran la empleabilidad y la productividad organizacional. En el ámbito local y regional, crecen las diplomaturas y trayectos académicos enfocados en gestión del color, procesos de impresión, automatización y dirección de proyectos gráficos.
La capacitación in-company también se posiciona como herramienta estratégica. Un relevamiento de McKinsey sobre desempeño organizacional indica que las compañías que sistematizan la formación interna muestran mejores indicadores de adaptación tecnológica y eficiencia operativa frente a cambios estructurales del mercado.




