EL SABER TÉCNICO RECUPERA VALOR

La revalorización del conocimiento técnico “invisible” redefine hoy la comunicación visual, a través de ejes de calidad y competitividad.

La revalorización del conocimiento técnico “invisible” atraviesa la comunicación visual y vuelve estratégicos aspectos históricamente relegados como la medición, las tolerancias, los controles y la correcta preparación de archivos. Estos procesos, muchas veces fuera de escena, inciden de manera directa en la calidad final y en la competitividad de las empresas del sector.
Según datos difundidos por la Federación Empresaria Gráfica Argentina (Fecoba), las firmas que sostienen protocolos formales de control y estandarización reducen mermas y reprocesos, un factor clave en un contexto de costos crecientes. En paralelo, la Confederación Latinoamericana de la Industria Gráfica (Conlatingraf) viene señalando la necesidad de profesionalizar las etapas previas a impresión para mejorar la productividad regional.
El fenómeno también se vincula con cambios tecnológicos. De acuerdo con la consultora internacional Smithers, en sus informes sobre el mercado global de impresión, el crecimiento de soluciones digitales y tiradas cortas exige mayor precisión en la gestión de color, calibraciones y validaciones técnicas. La variabilidad ya no se tolera como antes.
En ese escenario, la formación específica cobra un nuevo peso. Instituciones como la Fundación Gutenberg y distintas cámaras sectoriales en Argentina reforzaron propuestas vinculadas a producción gráfica, control de calidad y tecnología de impresión, buscando responder a una demanda empresarial que prioriza perfiles técnicos con capacidad de gestión.
La competitividad no depende solo de equipamiento o cartera de clientes, sino de procesos robustos y conocimiento aplicado. Lo que durante años fue considerado un detalle operativo, hoy se consolida como un diferencial estratégico dentro de la comunicación visual.