La industria de la impresión textil avanza hacia tintas y procesos que combinan alto rendimiento con menor impacto ambiental.
Una transformación en la que la búsqueda de soluciones más verdes ocupa un lugar central en la industria de la impresión textil. De acuerdo con un informe de la Federación de Asociaciones Europeas de Serigrafía e Impresión Digital (FESPA, por sus siglas en inglés), fabricantes y desarrolladores de tintas exploran formulaciones que reducen el uso de químicos nocivos, disolventes y agua, respondiendo a la demanda de procesos más responsables con el ambiente.
Entre las tendencias más destacadas están las tintas a base de agua, que liberan menos compuestos orgánicos volátiles y mejoran la seguridad para quienes operan las máquinas, así como las tintas biodegradable y reciclables, pensadas para integrarse al ciclo de vida del textil sin dejar residuos dañinos.
Según la entidad, las nuevas formulaciones buscan conservar color e intensidad incluso después de múltiples lavados y exposición solar, y lograr compatibilidad con distintos tejidos como algodón y poliéster, manteniendo uniformidad de calidad.
Mayor amplitud
Otro aspecto que destaca el análisis sectorial es el crecimiento de la impresión digital textil, que permite la personalización y tiradas cortas, reduciendo residuos al aplicar tinta solo donde es necesaria y optimizando la producción. Esta modalidad también facilita la combinación con métodos tradicionales para ampliar capacidades creativas.
Además de las tintas más ecológicas, desarrollos recientes incluyen tecnologías que permiten impresiones duraderas con menor consumo de energía y sin grandes volúmenes de agua, como las tintas de curado UV o pigmentos naturales extraídos de fuentes renovables. Para los impresores, adaptarse a estas innovaciones es clave para alinear la oferta con consumidores cada vez más conscientes y con regulaciones ambientales más exigentes.




